Pregunta 1Ximena, empecemos por el final. ¿Cómo fue su último día en el estudio?
Fue un día extrañamente normal, y eso fue lo más difícil. Llegué a la misma hora, me maquillaron las mismas manos de siempre, revisé los mismos papeles. Cuando se encendió la luz roja, dije mis últimas líneas con una voz que no parecía la mía; era la de una mujer que se estaba conteniendo para no quebrarse.
Después vinieron los abrazos, las flores, un video con mensajes de colegas. Yo sonreía y agradecía, pero por dentro pensaba: «mañana nadie me va a esperar en ninguna parte». Esa frase me acompañó todo el camino de vuelta a casa.



